Viaje de Trabajo - Capítulo B3

La luz del pasillo no enciende sola y camino a oscuras hasta la habitación. Entro. En el techo hay un gancho y en el mini bar, una soga a 15,000 Pesos Colombianos. Ya no se qué es real y qué no después de tres reuniones estilo Cortázar.

Me suicidé 6 veces, Murdock 17, el Gordo Facho 76 y seguimos acá, en el Hotel Chicamocha de Bucaramanga.

Esto es el purgatorio.

Mañana volvemos a Bogotá, según Abel.

¿Volveremos?

Viaje de Trabajo - Capítulo B2

Domingo 9AM, sartenazo.
Reunión de masturbación estratégica.
9PM, piden pizza en el CCD. Elijo irme. Volver al Palacete.
Es-to-no-ter-mi-na-más.

Viaje de Trabajo - Capítulo B1

No puede ser. Sigo acá. Sigo acá. No puede ser.

El Palacete está distinto. No huele a Ucraniano.

¿Dónde...

Creo que me acuerdo de algo.

Creo.

Nudillos sangrando

Hoy llegué a la oficina rapado. Con los nudillos sangrando.

No se atrevió a mirarme a los ojos... A dirigirme la palabra.

Sintió cada golpe en su cara.

Tomó conciencia y respiró aliviado...

Gimme a Bullet


Gimme a bullet to bite on

Something to chew

Gimme a bullet to bite on

And I'll make believe

I'll make believe it's you.

Fuck me, I'm famous!

video

Plan de Negocios de Türbo Prøduktcja

A los accionistos de © Türbo Prøduktcja se les informa que sus dividendos serán reinvertidos en los siguientes negoshiosh:

1) Arte de rotondas (Conceptualización, diseño y ejecución de obras paquidérmicas en acero)
2) Alquiler de extranjeros ("Nada mejor que un francés para elegir un queso Brie", entre otros combos)
3) Expansión de egos (A través de cursos dictados por especialistas de coaching ontológico)

Atte.

El Board

Hotel con Piscina


Lo interesante es recordar algún momento donde hayamos conseguido descubrir una de esas cositas que suelen permanecer ocultas detrás de fachadas nunca traspasadas.

Calor agobiante y humedad del 700%. Esa es la verdad. La realidad. El resto son detalles menores, especulaciones o quién sabe.

Y aquí estamos, frente a la piscina del Hotel. Impecable, cristalina.

La cama es dura y el aire acondicionado está ubicado demasiado bajo. Chorro de aire helado toda la noche.

Pum.

Shock térmico y de vuelta a la realidad sin termodinámica aplicada.

Calor agobiante, humedad del 700% y una piscina impecable que nadie usará jamás.

Faltazo

Se levantó y salió a caminar. Despeinado, algo hediondo. Hoy no tenía ganas de ir al laburo y las excusas abundan; así que decidió tomárselo con calma.

Caminó por calles cercanas pero nunca recorridas y se prendió un cigarrillo en una esquina cuando vio pasar una ambulancia. Sintió que esa era la señal para prenderlo. Visiones proféticas para encarar lo irrelevante.

El cigarrillo en ayunas lo mareó y como consecuencia alcanzó ese estado de conciencia que sólo se vive durante un bajón de presión. Una leve paranoia, preocupación, tristeza o ansiedad por cuestiones ínfimas.

Promediando la mañana, se dedicó a autoconvencerse de lo acertada que fue su decisión de faltar al trabajo. Escapar le angustia, lo deprime; entonces se esfuerza por distraerse y convencerse. Pero hoy tenía razón, no era el día. Definitivamente.

Almorzó recién a las tres de la tarde. Se preparó un sándwich y lo comió parado en la cocina, mirando hacia la nada. Su celular interrumpió el trance; lo agarró y se fijó quién llamaba. Número bloqueado. Seguro es del laburo, pensó. Apagó el celular y se tiró en la cama, medio deprimido, medio angustiado.

A eso de las siete y media se relajó, porque nadie más lo llamaría desde el laburo; entonces prendió nuevamente el celular. Seis mensajes de texto que respondió enseguida. Tres correos de voz que nunca llegó a escuchar.

Y mañana es sábado… Si fuera martes ya se habría suicidado.

Llamó a algunos amigos para hacer algo; pero ya todos tenían planes. Se preparó un par de gin tonics y se los tomó mientras miraba la TV. Ya medio entonado, buscó putas en Internet y marcó un par de números. Habló, preguntó, cerró trato y a la media hora tocaron el timbre.

Abrió la puerta y un resplandor lo encegueció, un shock térmico lo tumbó y al reincorporarse logró ver una silueta en medio de llamas. Años más tarde identificaría a la aparición como Veruca.

Fase Forestal


En épocas de fanatismo, las revelaciones televisivas eran sublimes. Esas apariciones anheladas se presentaban escasamente, aunque oportunamente, augurando triunfos y bonanzas.

Incluso las depresiones eran provechosas por su inspiración introspectiva.

Pero eso pasó. Ahora estamos atravesando etapas de desconocimiento, de menos estrategia y más táctica. De practicar reflejos. Caminando con gusto hacia lo imprevisto.

A veces sale mal, a veces sale bien.

Y todo nos importa tres carajos mientras caminamos por el bosque.